Gradualmente golpeó con su garganta un grito que guardaba consigo, desgarrando glúcidos glóbulos en gotas graciosas que seguían en su guarida, cegaban una guerra de egoísmo, ganancia de su gremio drogado, cual guardia egresado de una fuga ganada con garra gramatical y sin gozo alguno, usando garrotes de gladiador gigante, megalómano gorila cegado en juegos de egolatría, degustando guisos grotescos cuales gárgolas góticas galopan embriagadas contra enemigos gallardos, engalanadas y grotescas, graban en su iglesia un gobierno de grafito, cuyo hallazgo de su gusto envuelto en gabanes guardados (esgrimió con disgusto sin grandes argumentos), expulsó gusanos gordos que emigraron de sus iguales. |
Espacio abierto para los integrantes del taller literario Ariel Muniz y ¿ por qué no? también de otros talleres
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viernes, 4 de mayo de 2012
FUGA EN G
martes, 27 de diciembre de 2011
MUJER
| Litografía de Leonardo Da Vinci I. Como el viento nace el concierto de tu voces así vuelves y sellas con su muerte la esperanza marcado para siempre vuelves en mis sentidos repito tu nombre hasta saciarme de abecedarios ahogo la brisa que antes rozó tu boca y aparto el cáliz la deseo de nuevo hasta volverla hambre de mi hambre. Ii. creo en el destino que antes escondía tu vientre escondo la evidencia labios delatores acerco al rostro el sudor de tu manos y me humillo mujer de cifras infinitas codicia del mal víctima de soledad racimo de vinagres amante ingenua recuerdo ardiente deseo de víboras infestado misterio unificado continencia de mis actos. Iii. Vuelves y tendrás que partir sin remedio entre vacíos de un aura arrastras mi rosario sobre espacios renace mi conciencia con tu partir obligado condenado a perder regreso a los residuos infectados por tu ausencia. Carlos Hernández Guerrero (2011) |
sábado, 13 de agosto de 2011
Fantasía en f menor
Tomada de “La sinfonía de la palabra”
El astrofísico, fingía física afeminada con su físico, y el patafisico fisionaba fosos con fistulas finas de filólogos filiales a sus afines fiambres flagelados en finitos frescos, antes fosilizados cuando fecundados en falsas féculas forradas por falacias sin confianza, se fermentan en frutas formidables. La felicidad formó festejos cuando finalmente, afeó su frente y fingió funestas fiebres, como focos antes frívolos terminaron fervientes franqueando las flacas falanges de sus fantasías filosofales.
Carlos Hernández Guerrero (2011)
Imagen tomada del blog Investigación Astrofísica de Yenni Amstrong
Carlos Hernández Guerrero (2011)
Imagen tomada del blog Investigación Astrofísica de Yenni Amstrong
Andante en D
"La caída de Icaro" Jacob Peter (1636)
Tomada de “La sinfonía de la palabra”
Dédalo decidió que Dios era discreto jugando dados con sus datos, desde que distinguió sus distintas facetas de creador dominante, y dado que desechaba teorías doradas de otras deidades, daría alas de su dorso por dispersar ideas que debían parecer derrotas de gente equivocada, sin despreciar dedos que forman domos dobles en cuadros disléxicos que son dádivas de sus dotes artísticos. Dormido aún delegando deseos diáfanos, declara que el demente Dionisio en deuda con el demonio por un debate sobre el deber, quedó demorado y dividido por sus difamaciones, su rostro demacrado le dijo que demandaba mayores dedicaciones, maldijo sus dudas decadentes no educadas, y desabrigado de sus descuidos indefendibles, dispuso sobre dunas de arena emprender el vuelo directo a su desconocido destino.
Carlos Hernández Guerrero (2011)
Carlos Hernández Guerrero (2011)
viernes, 12 de agosto de 2011
Desafío de la palabra
Sinuosas líneas de pluma descargadas,
vómitos fructuosos de neuronas,
expulsadas de mis manos
entre delgados caminos del juicio
rompen el aura del silencio
seductoras de realidad
cambiantes y conectadas,
silentes,
provocativas del instante efímero
fugitivas condenadas por el mundo
desfilan entre miradas punitivas,
citadas por anatemas del honor
ajenas al onirismo elocuente
¡por la furia del consenso señaladas!,
fuera del reposo, exiliadas para siempre.
vómitos fructuosos de neuronas,
expulsadas de mis manos
entre delgados caminos del juicio
rompen el aura del silencio
seductoras de realidad
cambiantes y conectadas,
silentes,
provocativas del instante efímero
fugitivas condenadas por el mundo
desfilan entre miradas punitivas,
citadas por anatemas del honor
ajenas al onirismo elocuente
¡por la furia del consenso señaladas!,
fuera del reposo, exiliadas para siempre.
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